Ensamblaje en la penumbra
Me aparté del flujo callejero bajo el techo acristalado de este pasaje resguardado, trepando por la tracería de madera hasta una discreta moldura. Tenía entre mis dedos el filamento acerado que recuperé antes y un diminuto fragmento de espejo convexo hallado sobre el marco. Con movimientos calculados, doblegué los extremos del alambre para fijar el cristal en un ángulo estricto de cuarenta y cinco grados. Al elevar el artefacto por encima del borde, obtuve una panorámica perfecta de todo el corredor inferior sin asomar mi silueta. Construir mis propias herramientas de vigilancia siempre resulta gratificante.

